LA ENTREVISTA A MOCKUS RECONTADA
Víctor M. Ponce1
1 Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental, Unversidad Estatal de San Diego, California, EE.UU., poncevm@gmail.com
Resumen
El presente trabajo recuenta la entrevista a Víctor Mockus, realizada
el 12 de julio de 1996.
Mockus, ingeniero de larga trayectoria en el Servicio de Conservación
de Suelos, del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos
(desde 1994, el Servicio de Conservación de Recursos Naturales)
y jubilado desde la década de los 1960, accedió a conversar con el
profesor Víctor M. Ponce, de la Universidad Estatal de San Diego,
California,
sobre el método del número de la curva, en cuyo
desarrollo él había participado activamente durante las décadas
de 1940 y 1950.
Preludio
En el invierno de 1993, el difunto Profesor
Pete Hawkins y el Profesor Víctor Ponce,
autor del presente
trabajo, se encontraron
en Denver, Colorado,
mientras ambos impartían conferencias en una reunión
técnica del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE.UU.
El autor conocía a Pete desde
hacía algunos años y estaba familiarizado con su trabajo.
La sólida trayectoria de Pete
en la hidrología
basada en el número de la curva no había pasado desapercibida para el autor.
En ese entonces, el autor llevaba
trece años enseñando en la Universidad Estatal de San Diego y contaba
con una ya amplia trayectoria en hidrología, habiendo publicado
recientemente un libro de texto titulado
"Engineering Hydrology: Principles and Practices" (1989).
En Denver, durante una
conversación con Pete, el autor le sugiríó que podrían
colaborar en la redacción de un artículo de revisión de la metodología
del número de la curva. Pete asintió amablemente.
Durante los dos años siguientes, Pete y el autor completaron el
manuscrito y lo remitieron para su publicación en
el recién creado Journal of Hydrologic Engineering de la
Sociedad Americana de Ingenieros Civiles. El artículo, titulado
"Runoff curve number: Has it reached maturity?",
de Víctor M. Ponce y Richard H. Hawkins,
vio la luz en el número inaugural de la revista,
vol. 1, núm. 1, de enero de 1996.
Tal como estaba previsto, el artículo siguió los pasos habituales
para su publicación en una revista especializada. Hubo tres
discusiones de lectores, seguidas de la respuesta final de los autores.
Mientras preparaban la respuesta, el autor tuvo la fuerte convicción de que,
para hacer justicia a la metodología, necesitaban entrar en
contacto con Víctor Mockus, ingeniero del Servicio de Conservación
de Suelos (SCS), activo en la década de 1940,
reconocido como uno de los principales autores del método. [En 1994,
el SCS se convirtió en el Servicio de Conservación de Recursos Naturales,
posteriormente conocido como NRCS por sus siglas en Inglés].
En julio de 1996 el autor
permaneció unos días en Washington, D.C.,
con el propósito de entrevistar a Mockus.
No tardó mucho en encontrar
un número de teléfono dónde localizarlo.
La tarde del 11 de julio, el autor marcó el número de Vic y,
para su sorpresa, el mismo Vic
contestó el teléfono.
Esa tarde, el autor se preparó detalladamente para la entrevista,
la cual tendría lugar al día siguiente.
Eligió cuatro temas para discusión,
consciente de que el tiempo era crucial:
(1) el fundamento de la ecuación de escorrentía de Mockus,
cuyo uso en aquel entonces (1996) se había extendido por todo el mundo;
(2) la justificación
de la elección del coeficiente de abstracción inicial,
fijado desde el principio (1954) en λ = 0,2 para uso general;
(3) la idoneidad del método para su aplicación en diferentes biomas,
es decir, bosques, pastizales, tierras agrícolas y zonas urbanas;
y (4) el límite superior del tamaño de la cuenca
para asegurar la aplicabilidad del método.
La ecuación de Mockus
La pregunta principal, la cual persistía en la mente del autor y,
presumiblemente, en la de innumerables usuarios del
número de la curva, era el origen de la llamada ecuación
de Mockus. En otras palabras,
¿cómo llegó Vic a la famosa ecuación del número de la curva?
Mockus había graficado escorrentía directa Q
vs precipitación P en pulgadas,
y había procedido a ajustar una ecuación algebraica
(Ecuación 3) a los datos, lo que equivalía
a un ajuste no lineal.
Si bien el método se había desarrollado para eventos,
Mockus aclaró que estaba basado en datos diarios,
ya que éstos eran los únicos disponibles en grandes cantidades.
Mockus respondió con una serenidad que revelaba
que no era la primera vez que le hacían esa pregunta.
Afirmó que había dado con esa ecuación "Una noche,
después de cenar, al ver que se ajustaba muy bien a los datos,
después de haber probado varias otras relaciones alternativas".
Cabe mencionar que la ecuación
de Mockus afirma una verdad completamente opuesta a la de la
clásica ecuación de Horton, la cual precedió
al trabajo de Mockus en más de dos décadas (Horton, 1933).
De hecho, mientras que la ecuación de Mockus establece que la retención
y la escorrentía están directamente relacionadas,
la ecuación de Horton no afirma tal cosa.
Aquí reside la diferencia entre estos
dos enfoques históricos, lo cual puntualiza
el valor intrínseco y, por lo tanto,
la permanencia, de la visión de Mockus
en comparación con la de Horton.
Abstracción inicial
La abstracción inicial Ia es la precipitación que ocurre antes del inicio de la escorrentía; se define como Ia = λ S, en el que λ
es la relación de abstracción inicial y S
es la retención máxima potencial (del sitio).
Mockus afirmó que la elección de la relación
de abstracción inicial había constituido un verdadero desafío
desde el principio. En un intento por evitar el problema,
Mockus prefiría utilizar
(P - Ia) en el eje de
abscisas (véase la Figura 1), pero sus superiores no estuvieron
de acuerdo con esa idea. Finalmente, se optó por λ = 0.2
porque este valor parecía estar en el centro de
los datos, aunque con una dispersión considerable.
Aplicabilidad a través de biomas
Mockus y sus colaboradores originalmente dieron
al método el nombre de "número de la curva de escorrentía",
el cual fue eventualmente
adoptado en forma general. Sin embargo, cabe notar que la autoría del
método es efectivamente el SCS, organismo que cuatro décadas después,
en 1994, pasó a ser el NRCS. Por lo tanto,
el alcance original del método ha quedado claramente
establecido desde el principio: Un modelo hidrológico
de precipitación-escorrentía, con el objetivo
de proveer una herramienta analítica para
apoyar estudios y proyectos de control de inundaciones y erosión superficial, particularmente
en pequeñas áreas agrícolas.
En la entrevista de 1996, Mockus señaló
que los datos de campo utilizados para el desarrollo
del método variaban en escala de 0,1 a 10 millas
cuadradas. Se concluye que este hecho limita el alcance del
método a escorrentía directa, a diferencia
de escorrentía total,
el cual incluye el flujo base.
Los comentarios del párrafo anterior cobran especial importancia
al constatarse que, con el paso del tiempo, la aparente
simplicidad del método dio paso a su enorme popularidad,
lo que animó a muchos profesionales a aplicarlo más allá
de su alcance original, es decir, a cuencas
de mayor tamaño, las cuales no eran necesariamente para
uso agrícola.
El propio Mockus, al ser preguntado sobre el límite superior
del tamaño de la cuenca para la aplicación del número de la curva, mencionó el límite de
400 millas cuadradas, en referencia al límite superior
para el análisis de la escorrentía en cuencas de tamaño mediano.
Comentarios finales
El método del número de la curva de escorrentía es
ampliamente reconocido por lo que es: Un modelo de
precipitación-escorrentía con una clara base
conceptual, ampliamente respaldado por datos de campo y
oficialmente avalado por una importante agencia federal.
Tal como afirmó Mockus en la entrevista de 1996, él no veía
limitación alguna para la aplicación del método
a escala de cuenca, salvo la impuesta
por el requerimiento de uniformidad espacial de la precipitación.
Este último punto
es crucial para la correcta aplicación del método.
A medida que aumenta el tamaño de la cuenca, la probabilidad
de uniformidad espacial de la precipitación disminuye,
lo que termina invalidando el supuesto básico del método.
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